El mercado de oficinas de Valencia vive un momento de máxima tensión: la demanda de espacios de calidad supera con creces la oferta disponible, y buena parte del stock existente ya no responde a lo que las grandes empresas buscan. Nuestro CEO, Israel Pérez Clemente, participó en el desayuno organizado por la Fundación de Estudios Bursátiles y Financieros (FEBF), junto a Belén Patiño (CBRE Comunidad Valenciana), para analizar cómo el reposicionamiento de activos terciarios se ha convertido en la operación con mejor binomio rentabilidad-riesgo del sector.
Un mercado tensionado: hay demanda, falta producto, y el stock existente no encaja
Valencia ha pasado en pocos años de mercado secundario a destino preferente del capital institucional y de las grandes empresas que buscan implantarse o crecer en la ciudad. Esta atracción ha generado una demanda creciente de oficinas, mientras la oferta disponible se encuentra en mínimos y la obra nueva prevista no llega para cubrirla.
Pero el problema no es solo de cantidad: es de calidad. Una parte muy significativa del stock actual son edificios obsoletos —instalaciones desfasadas, plantas compartimentadas, sin certificaciones de sostenibilidad y sin las amenities que hoy se dan por hechas— que no responden a lo que las empresas piden hoy. Y lo que piden ha cambiado: ya no buscan metros cuadrados, sino experiencia del usuario, calidad, ubicación, eficiencia energética, certificaciones ESG y flexibilidad. El paradigma se ha movido de la oficina como espacio a la oficina como servicio para el empleado, y del regreso a la oficina al regreso a la presencialidad: ya no basta con que el trabajador vuelva, el edificio tiene que merecer que vuelva.
Con una demanda al alza, una oferta tensionada y un stock que en su mayor parte no cumple con las exigencias actuales, la conclusión es directa: el nuevo ciclo del mercado de oficinas valenciano no se va a resolver con obra nueva. La respuesta está en transformar lo que ya existe.
El reposicionamiento, la tesis ganadora
Aquí es donde entra nuestro papel. En Grupo Tesela llevamos años acompañando a family offices, fondos institucionales y propietarios sofisticados en la transformación de edificios de oficinas obsoletos en activos prime, listos para inquilinos exigentes y para los estándares de sostenibilidad y experiencia que hoy demanda el mercado.
Reposicionar un edificio de oficinas tiene, sin embargo, más riesgo técnico que construir uno nuevo: hay que trabajar sobre una estructura existente, sustituir instalaciones, cumplir con normativa actualizada y respetar plazos que un tenant premium no perdona. Por eso, en cada operación aplicamos tres herramientas propias desde el momento cero:
- Escáner láser 3D, para capturar la realidad exacta del activo antes incluso de cerrar la compra y eliminar sorpresas estructurales o de instalaciones.
- Metodología BIM integrada, que nos permite construir primero el edificio virtual, medirlo, presupuestarlo y validarlo. Solo cuando todo encaja, empieza la obra real.
- App propia de obra, donde el inversor, el property manager y el futuro inquilino acceden 24/7 al estado del proyecto, con trazabilidad total de plazos y costes.
El encuentro organizado por la FEBF, junto a CBRE, reunió a inversores, family offices, consultoras y representantes del ecosistema financiero valenciano, y reforzó una idea compartida por los tres ponentes: en un mercado donde la demanda supera a la oferta y la mayor parte del stock necesita ser reinventado, reposicionar es hoy la operación inmobiliaria más estratégica del nuevo ciclo.
¿Tienes un activo terciario que necesita una segunda vida?
Hablemos. En Grupo Tesela diseñamos y ejecutamos operaciones de reposicionamiento de oficinas con la combinación de criterio técnico, control BIM y experiencia en cliente institucional que el nuevo ciclo exige.